notification icon
App italiani.it
Tutto il meglio di italiani.it sul tuo telefono
Installa

Speciale Covid-19

Dalle rubriche...

Dal network...

Come noi italiani viviamo e vediamo il mondo

Italiani – Italiani.it la rete degli italiani nel mondo

Carlos Alsina es dramaturgo, director teatral y pedagogo. Es tucumano, pero desde 1990 su vida transcurre un poco en esta provincia y otro poco en Italia. El país europeo que es tan importante en su carrera profesional, está también en su sangre. Quiso la casualidad que hoy se encuentre instalado en la provincia de Alessandria, en el Piamonte, no demasiado lejos del pueblo del que partió su bisabuelo hacia la Argentina a fines del siglo XIX.

Carlos Alsina, apasionado por el teatro, llega a Milán desde Tucumán

Carlos María Alsina nació el 12 de Septiembre de 1958 en San Miguel de Tucumán. Su actividad como dramaturgo, director teatral y educador es realmente vasta, ganándose merecido reconocimiento no solo en nuestro país sino también en países como Italia, Francia y Suiza. A estas y otras partes del mundo llegaron gran parte de sus obras teatrales.
Podemos mencionar, por poner algunos ejemplos, Esperando el lunes, El sueño inmóvil, Por las hendijas del viento, ¿Me caso o no me caso?, Shakespeare o el Océano del Deseo, Artigas, el relámpago encerrado (Crónica de la Tración) y Las manos del tiempo. ¡No por nada, en 2017, fue distinguido como Personalidad de la Cultura en su ciudad natal!  

Carlos Alsina - Retrato de Carlos Alsina
Carlos Alsina un apasionado por el teatro.
Photo Credit: Facebook Carlos Alsina.

Pero… ¿Cuándo y cómo comenzaría a tender un “puente” con Italia? Se lo pregunté, y me contó que para 1990 él había establecido una relación epistolar con el actor y dramaturgo italiano Dario Fo, quien en 1997 iba a ganar el premio Nobel de Literatura. Alsina estaba especialmente interesado en investigar la relación entre el teatro de Fo y los personajes de la Commedia dell’Arte. 
La difícil situación económica que Argentina atravesaba en aquellos años y la imposibilidad de subsistir con su trabajo como conductor de un teatro independiente, es lo que lo llevó a decidirse por probar suerte en Milán.
“Decidimos, con mi compañera de entonces (cuyo hijo tenía entonces 11 años) vender lo poco (y todo) que teníamos. Compramos tres pasajes a crédito en Aerolíneas (sin retorno) y pagarlo, en cuotas, en la sucursal de Aerolíneas Argentinas de Milán. Esta ciudad fue elegida porque Fo vivía allí y ensayaba produciendo sus espectáculos.”, relata Carlos.

“Italia es muy importante en mi carrera profesional”

Sin saber hablar en italiano, el 3 de junio de 1990 llegan a la mencionada ciudad, días después del comienzo del mundial de fútbol que tuvo lugar en Italia. ¿Cómo fueron los primeros meses? Carlos comenta que “lamentablemente Dario Fo había tenido que quedarse más tiempo del esperado en París y no volvería a Milán hasta octubre.
Nos encontramos absolutamente solos y sin referencias. Con el poco dinero que teníamos y haciendo un poco de todo para sobrevivir logramos “pilotear” la situación hasta el mes de octubre, en el que me encontré con Fo y las cosas comenzaron a mejorar”.      
Comenzó a asistir a los ensayos de la compañía de Fo en Octubre del 90 y desde entonces pudo ir conociendo personas del mundo teatral de Italia. A través de Dario conoció a un colega argentino que daba clases en Milán, y pasó de presenciarlas a dictar él mismo cursos que tuvieron muy buena recepción.

Carlos Alsina - Milan
Milán fue la ciudad que recibió a Carlos cuando llegó por primera vez a Italia.
Photo Credit: Visit Milan Italy.

En relativamente poco tiempo, “comenzó a formarse un circuito de pedidos y ciudades en las que trabajé: Milán, Verona, Padua, Venecia, Roma, Génova, entre otras.” Hasta el día de hoy ha dictado más de 700 seminarios en distintas ciudades italianas.
También tuvo la oportunidad de dirigir obras allí. Algunas de las que mencionó fueron “La Fiacca” en Verona;  “Aspettando il lunedì” y “La città e il fiore” en Milán; “Cronica della formica argentina” en Roma; “Le serve” en Venecia. Valora el hecho de que en cada uno de esos trabajos, encontró muy buena recepción y profundo afecto.

Carlos Alsina lleva a Italia en su sangre

Su bisabuelo por línea era italiano, se llamaba Giuseppe Di Melchiorre, y era de Castellamonte, cerca de Turín (el apellido se castellanizó como Demelchiorre). Y esto sí que no me lo veía venir: sin poder regresar a Tucumán desde que comenzó la pandemia, en este momento está instalado en la provincia de Alessandria, en el Piamonte, no demasiado lejos del pueblo del que partió su bisabuelo hacia la Argentina.
“Alessandria está ubicada en el medio de la línea férrea que comunica, desde aquellos años, Turín con Génova. Supongo que ese trayecto habrá hecho mi bisabuelo. Seguramente el tren que lo llevaba al puerto de Génova, se detuvo en Alessandria.
¿Qué habrán visto sus ojos? ¿Qué habrá sentido y pensado mientras dejaba para siempre, su tierra? Evidentemente no podía suponer que 100 años después, una parte de su sangre regresaría a Italia y, más precisamente, a su región natal”, reflexiona Carlos.

Carlos Alsina - El Pulmón
Puesta en escena de "El discreto encanto de la compra venta" en El Pulmónn, año 2017.
Photo Credit: Facebook Carlos Alsina.

“Lo poco que pude ahorrar, lo invertí en mi ciudad y en mi país”

En estos 30 años no pasó uno en el que Carlos Alsina no volviera a Tucumán -a excepción de este año claro- para dirigir y dar cursos. “Con el fruto de mis ahorros a partir de mi trabajo en Italia logré comprar una propiedad en Tucumán que refaccioné y la convertí en mi vivienda y en mi teatro, “El Pulmón”, en calle Córdoba 86.” Este teatro se erige como lugar que busca conservar el espíritu más genuino del teatro independiente. 
Así es que lo que puede ahorrar lo invierte en su ciudad natal. Está muy agradecido a Italia por todo lo que le ofrece en cuanto a posibilidades de trabajo y eso lo conjuga con la convicción de no olvidar sus raíces, que son una referencia para él. De este modo, siente que incorporó su “latinoamericanidad” en el país europeo.
No quería dejar de compartirles cómo describe Carlos lo aprendido en estos últimos 30 años: “un ir y venir de experiencias en las cuales las fronteras se borran y nos damos cuenta que todos, de alguna manera, pertenecemos a un mismo “país”: el cielo estrellado que brilla sobre nuestras cabezas". Concluye.

Photo Credit de imagen de portada: Facebook Carlos Alsina.